Cementerio de Recoleta

El turismo de cementerios está extendido en muchos lugares y aunque en un principio estos no parezcan lugares demasiado agradables para realizar una visita turística, lo cierto es que cada vez más personas se animan a conocer estos lugares de paz rodeados de belleza arquitectónica y escultórica.

En Buenos Aires el Cementerio de Recoleta es uno de los más populares y se ha convertido en un verdadero atractivo turístico, de hecho incluso se organizan rutas guiadas que son totalmente gratuitas, por lo que cualquier día del año podemos encontrarnos por las calles de este cementerio a grupos de turistas y curiosos que se acercan a conocer la historia y belleza de este lugar desde más cerca. El cementerio es además un ejemplo de inclusión en lo que a turismo se refiere e incluso es posible encontrar visitas guiadas pensadas especialmente para personas invidentes.

El Cementerio de Recoleta llama la atención del visitante desde su misma puerta, adornada con altas columnas de estilo dórico.

El cementerio comenzó su actividad en 1822 y aunque en un principio era un cementerio católico apostólico romano, posteriormente se secularizó y hoy en día sus nichos y tumbas acogen a personas de todas las creencias y religiones. Este lugar alberga a más de 5.000 personas, entre los que se mezclan políticos, premios Nobel y ciudadanos corrientes. Hoy en día sigue activo.

Los nichos de las familias más pudientes se han convertido en un espectáculo digno de ver. Cada una de ellas construyó el panteón familiar en función de sus recursos y sus gustos, por lo que es posible encontrar desde construcciones de estilo clásico a construcciones de tipo art nouveau.

A lo largo de todo el recorrido podemos encontrar numerosas y bellas esculturas, la mayoría de ellas de aspecto angelical.

La diversidad artística del cementerio es tal que muchos estudiantes de arte y arquitectura lo visitan como parte de sus clases prácticas.

La historia y diversidad de este cementerio es tan rica que el visitante no percibe en ningún momento el sentimiento de tristeza que suele ir aparejado a este tipo de lugares. Es más, la belleza e historia del lugar incitan a querer saber más sobre él.

A la hora de hacer la visita se recomienda llevar calzado cómodo y si se visita durante el verano es aconsejable usar protección solar y llevar gafas de sol, ya que en esta zona suele hacer mucho calor.

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